miércoles, 26 de junio de 2013

Aunque

Aunque se haga tarde
y las bocas se extingan,
las luces se agoten
se agoten los recuerdos;
aunque se haga tarde
cuando deje los malos hábitos,
el dejar de pensar en todo
cuando todo siempre fue alguien más;
aunque se haga tarde
y ya no exista,
mis palabras estén borradas,
la sonrisa sea ajena,
tendré ojos para ti,
si vuelas desde lejos
o me cubres del frío,
cuando amenace el invierno.

Aunque se haga noche,
se nos hayan acabado las velas,
la vida misma se marchite,
se escandalice la sangre;
aunque se haga noche
y yo ya no te alcance
o no te encuentre más
en la víspera de mis sueños;
aunque se haga noche,
mis manos no aguanten la soledad,
tenga miedos de ácido
y apenas fuerzas para seguir allí,
tendré ojos para ti,
si te encuentras cada vez más cerca,
y ya no entienda el frío,
ni las amenazas del invierno.

Cuando se haga de día,
veré si la compañía se hace eterna
o si duró solo un segundo
que pasó volando y evocándote,
removiendo el polvo inquieto
los suspiros de inquietud,
cuando no te alcancé.
Pero cuando sea de día,
aunque se haga tarde
aunque se haga noche,
mis ojos serán tuyos,
y ya no sabré qué es el frío
ni qué es el invierno,
si te mantienes a mi lado.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contador por país