Me acuerdo de ti. Me acuerdo que te han insultado, que se han reído, que una vez estuviste en sus pensamientos solo como objeto de comparación; me acuerdo que te deshumanizaron y que estuviste largas horas pensando en todos, que por qué eran así tan diferentes, tan sucios para actuar y de pocas razones. Aunque eso no es, ni nunca fue lo que realmente me hizo recordarte.
Solías ser joven, pero al revés; riéndote de la inmadurez de los demás, a veces con plena inocencia y con una malicia prestada, sin saber de quién y sin saber de dónde. Veías a los demás como formas de aprender de la vida, por eso nunca estuvo la opción de equivocarse, y ni mucho menos de ser como ellos. Aprendí de ti como de nadie, porque aprendí a autoanalizarme.
El mundo es algo aparte y yo soy yo, simple. Contigo recuerdo que ahora los dieciocho, soy como debería haber sido a los dieciséis y viceversa; no hay peor error que cuando el tiempo va hacia atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario