RIOT
Y ahí estaba yo, preguntándome tantas cosas tontas, que me perdí dentro y no te vi acercarte a mí.
Así pasó con nuestra historia de vida, yo perdida, tú fuerte a mi lado, como la roca firme que nunca pude tener hasta antes de conocerte. Más que nada, me vengo a dar cuenta ahora, que te sentaste junto a mí, después de tanto tiempo sin habernos reencontrado.
No sé como el tiempo hizo estrechar nuestros lazos, y pensar que yo era tan egoísta, tan ciegamente apartada de ti y de todos, pero tú seguiste intentándolo, siempre fuiste persistente. Hasta que lograste que mi corazón se suavizara y se domara ante ti.
Recuerdo como las luchas en mi interior se realizaban, intentando controlar aspectos de mi que nunca nadie antes había intentado calmar, como los lobos salvajes que fueron domados por los indios poco a poco, mi fuego interior fue bajando su intensidad hasta encontrarme en un estado de paz interior que sólo una persona pudo lograr con el tiempo. Aquella persona que no logró ver mi cambio completo y que tuvo que abandonar por fuerzas mayores. Esa persona fuiste tú, y no me arrepiento de haberte amado como hice.
En los últimos tiempos, no podía estar viéndote sin abrazarte y… tus manos, eran como dulces flores que amaba tener entre las mías.
La conversación fue común, no me sorprendí que me odiaras tanto. Típico entre las personas que me amaron en esa edad de tormenta y rebeldía, pero con la conversación, noté un cambio en ti, en la forma en que me hablabas y en como me mirabas. Me parecía estar viendo nuevamente tus hermosos ojos, como los que tenías cuando éramos jóvenes. La opaques del color café en ellos, se tornaba de un color claro ante la luz del sol y tu boca… simplemente, no podría explicar como se veían tus labios ante los rayos del astro.
Embobada, no pude resistir más y poco a poco me acerqué a ti, pero tú te levantaste y yo, desconcertada, te pedí disculpas. Decidiste marcharte, pero después de tanto tiempo, no podía dejarte ir así tan fácil. No sabía nada de donde habías estado en tanto tiempo y necesitaba pedirte perdón por todo el daño que te hice y del daño que no me di cuenta… que con el tiempo reflexioné, y dolía vivir con esa carga sin hacer algo para remediarla.. Necesitaba amarte como tú me necesitabas en aquellos tiempos y no supe como decírtelo.
Con un acto de desesperación te tomé la mano antes de que te marcharas y… simplemente me congele por unos segundos. Tus ojos se tornaron fríos nuevamente y, entonces, decidí hablar. Te pedí perdón por todos mis errores cometidos, por no haberte podido amar como tú lo hiciste, por no haber demostrado lo mismo que tú hacia mí, pero la verdad es que simplemente no supe como hacerlo y aunque no lo creas, eso me desesperaba demasiado. Pero ahora, soy diferente y mi corazón es diferente, necesitaba verte de nuevo, en otra ocasión, necesitaba decirte más sobre eso.
Vi tus ojos, y en ellos, la ira desapareció lentamente, decidiste darme tu número telefónico y agradecida por ello, te dejé ir… pero prometí que esta vez no sería por mucho tiempo, esta vez, yo volvería por ti.
~
No one ever said it would be so hard
No hay comentarios:
Publicar un comentario