martes, 8 de marzo de 2011

Aquí estoy de nuevo en el blog! Batallando contra los virus de mi computador por mi obsesión de descargar música xD
Bueno, ésta vez, escribí algo que había imaginado tiempo atrás y que lo quería redactar pero no había motivación suficiente (de mi parte). Pero ahora surgió un nuevo compromiso propio y haré lo que sea por cumplirlo (amén!)

Era tarde y me desperté sorpresivamente. Me levanté de la cama y miré por la ventana, estaba oscuro aún. Las estrellas esa noche se veían, no como otras, en las que el cielo nocturno las esconde de los demás y se las guarda sólo para él, poniendo bajo las estrellas un manto oxidado que no permite observarlas. Volví a mi cama, pensando en el maravilloso día de ayer y vi tu rostro frente a mí muchas veces. No podía escapar de tu mirada y no podía escapar de mis sentimientos. Tampoco logré concebir mi sueño y mis ojos cerrados imaginaban indescriptibles aventuras a tu lado. Sin soportarlo otro momento, de vuelta en mis pies, decidí escapar. Salté por la ventana de mi cuarto y caminé por la calle mucho rato, recorrí las mismas que recorrimos juntos, esas calles que llevan al parque que siempre vamos. Ésta vez, estaba perdida en mi imaginación pensando que tú estabas a mi lado. Al momento de llegar al parque, me di cuenta que mis fantasías sólo eran fantasías, que tú no estabas conmigo en ese momento y que ahora debía buscarte. Permanecí un rato sentada en nuestro banco, y luego seguí caminando hacia mi próximo destino, tu casa.
Poco a poco, se fueron mostrando las bellezas del cielo matutino, y mi mente poco a poco fue recordándote, tal como eres, tal como te veo todos los días antes de irme a dormir. El sol empezaba a asomar, resplandecía frente a mí y que mostraba el camino hacia tu casa como una luz brillante, como aquello que es mágico y maravilloso al mismo tiempo.
Yo iba descalza, en pijama y despeinada. Me imaginaba que tú tenías una escena similar, por tal motivo no me importo mi apariencia. Llegué a tu casa, pero era demasiado temprano para golpear, tampoco lo tenía planeado. Aún con mis pies descubiertos, decidí trepar el árbol que tú saltas cuando yo llego a buscarte, y lo hice. Golpeé tu ventana un par de veces, sabía que tu sueño liviano te informaría de mi presencia, aunque ésta fuera la primera vez que estaba por esos lados en la mañana, y así pasó.
Tu gran sorpresa me indujo a abrazarte lo más fuerte que pude y caímos juntos a la cama. Te expliqué mi situación y tú te reíste con ganas, nos sentamos a conversar y estuvimos así mucho rato, extrañaba tus charlas, tu forma de expresarte y como me mirabas, nunca podría explicar como me siento en nuestras situaciones.
No sabes cuanto te extrañaba, no sabes cuanto pensé en ti toda la noche, no sabes lo mágico que fue llegar a tu casa y lo extraño que fue cuando tu mamá entró a tu pieza.


-w-

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contador por país