¡Te odio porque ocupas mi mente!
Porque la invades con tus palabras,
con lo que dirás, como vas a reaccionar,
por el tiempo perdido pensando en cómo y
cuando te diré las cosas.
¡Te odio por lo que haces!
Por lo que haces, por lo que dejas de hacer,
y por lo que nunca hiciste.
¡Te odio por ser como eres!
Por tus bromas, por tus canciones,
por tus pensamientos..
¡Te odio porque me haces cambiar!
Soy tierna por ti, soy inteligente por ti,
soy graciosa por ti, soy lo que soy por ti.
¡Te odio por desorientarme!
Soy feliz por ti, estoy triste por ti,
¡estoy enloquecidamente ..... de ti!
¡Te odio por que no estás!
Y no sabes cuanto mi alma busca por ti..
Te odio porque eres perfecto.
¡Te odio por hacerme quererte!
Es extraño, como dice el dicho: del amor pasamos tan rápido al odio. Pero es más raro a aún, porque no es odio lo que sentimos, si no más bien un tipo de rabia inusual y singular contra aquella persona, por ser como es y por tener eso que nos gusta, que no podemos obtener. Un extraño estado de bipolaridad que se mueve entre esos dos sentimientos, que desconcierta.
ResponderEliminarExcelente texto, mis ***** para ti
me gustó mucho
ResponderEliminar¡Te odio por hacerme quererte!
no hay odio más grande que eso eh?
muy lindo *-*