jueves, 1 de octubre de 2015

Defensa


Estatua de sal y aún menos
ese gris no, que me envuelve
y no puedo buscar más allá
pero se esconde mi naturaleza.

He de decir que lo siento
dentro de todas las grandes cosas
más aún de las que no existen
no creo ser capaz de atar las ilusiones
y mucho menos de romperlas
si sé que alguien las está mirando.
Tampoco soy capaz de contradecir el clima
la sensación absurda de recibir sonrisas
el brillo de los ojos de decir que sí
que está bien de ese modo.

Lo siento y me culpo
como si me hubiesen acusado de fría
y apostado mi suerte a los días
siendo que ahora más que nunca
me gustaría tener congeladas las manos.
Pero, ¿por qué he de disculparme?
no soy fría, no soy fría.
Soy ese tipo de bestia empírica
que se oculta de todo y de todos
sí, culpable;
pero no soy fría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contador por país