jueves, 1 de octubre de 2015

Cheek to cheek

Debería haber dicho que sí
entonado mi canción favorita
y haberme sentido como Ella
durante todo el poco tiempo
¿cuánto ha sido?
¿unos días, unas semanas?
aún no puedo definir nada más
que la impresión
que debería haber dicho que sí.
Entonces habría cantado.
El cielo, habría tocado el cielo,
mi silencio sería más que silencio,
no sería un corazón de plata
sino que uno latiendo.
Entonces todo, desde entonces,
me había emocionado sólo a la mitad.
Entonces me habría sentido como Ella.
Habría sido con mi voz más dulce
con mis nervios más ingenuos
con mi felicidad más intacta
y brillando por el encanto
sin importar qué cuando, qué dónde,
que con quién.
Pero sí me importó.
¿Por qué no dije que sí?
¿Por qué?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contador por país