jueves, 31 de enero de 2013

Por fin he de respirar

¿Cómo sentirse viva otra vez, si entre tanta vid yo no soy un racimo de uvas? No soy manzano, ni cerezo, ni membrillo; no soy primula.
Al menos - solo por misericordia de Dios- podría ser maleza. Tan odiada como ella sola, pero con razón de ser...

- Si te lo contara de anónimo
concédeme el favor de defenderme
también en silencio
como una cobarde
aunque llena de remordimiento;
no creas que porque no soy prímula
tampoco soy ángel
-no descartemos caído-
al fin admitiendo que yo
soy una parte del demonio de todos
pero no tuyo
porque no quiero hacerte ese mal
que le hice a todos
siendo una irreverente niña
siendo únicamente yo...
Seré flor desde ahora
por si me quieres en tu jardín.

- Te quiero tan lleno de angustias
para poder consolarte en las noches frías,
te quiero tan lleno de palabras
para no tener que ensuciarte con las mías,
te quiero porque aunque te esté mintiendo,
confiarías en mí, pero no... me odiarías y por eso evito hacerlo.
¡Pero hay tantas cosas que no te puedo decir!
Y es precisamente porque te quiero, porque temo perder todo el aprecio que quizás - aunque sean delirios míos- tengas por mí.
Te quiero porque además, sigo pensando en ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contador por país