Me siento trémula al pensar que algún día mis verdades van a caer de bruces ante de calma que te caracteriza. Pero no es miedo, es nerviosismo y ansias, es fuego y emoción lo que contemplan mis manos que recorren mi rostro como buscando sonrisas y mis ojos para poder verte, aún temblando.
Tal vez no sea pronto. Tal vez mañana. ¿Por qué no ahora?
No hay comentarios:
Publicar un comentario