martes, 8 de enero de 2013

Pequeña Cafetería



-¡Que frío hace! –
-Cala hasta los huesos-
-¡¡Ewe tus rizos!!-
                Con la lluvia cayendo y el viento despeinándonos, caminábamos con mi amiga Daniela (alias Ewe) hacia una pequeña cafetería en el centro de Temuco. Ella me había contado que nunca había ido a una, por lo que decidimos ir a leer libros y disfrutar de nuestra mutua compañía.
-CAFÉ, CAFÉ, CAFÉ- dije con mucha emoción.
-LIBROS, LIBROS, LIBROS- Habló mi querida acompañante de cabellos rizados marrón oscuro, de tez clara, manos delicadas y unos lentes morados muy lindos que hacen juego con su cara.
                Reímos con soltura y entramos. El lugar estaba exquisitamente decorado con flores secas y cuadros sobrios que denotaban elegancia pero a la vez sencillez. Las paredes de cálida madera nos devolvieron el calor perdido afuera, y nos inundó de calma.
                Se nos acercó una mujer de unos 50 o 55 años que nos entregó la carta cuyas tapas eran de cuero negro con esquinas doradas.
-           Vale, ¡me compré otro libro de Carlos Ruiz Zafón! -
-          Que bueno Dani – de verdad me pone muy feliz verla cuando tiene un libro nuevo, aunque no lo demuestro, no quiere decir que no lo sienta. 
Esa niña, me sorprende como lee tanto, va a terminar sabiendo el secreto del mundo con  toda la cantidad de libros que ha pasado y pasará por sus manos.
-          ¿Qué va s a pedir?-
-          Un café capuccino y un trozo de torta-
-          Mmm que rico- le contesto- yo uno cortado y también torta.- 
Para cuando terminamos de comer, la lluvia había cesado, reposamos leyendo su nueva adquisición, la cuarta entrega de El cementerio de los libros olvidados, una que esperaba hace mucho.
Pasamos allí casi toda la tarde cuando eran ya las 19:30 decidimos irnos. La lluvia había comenzado de nuevo, los paraguas se volvieron a abrir y los cabellos se alborotaron. 
-          Me encantó la tarde de hoy, deberíamos repetirla-
-          Una sofisticada y agradable tarde señorita Zapata, un gusto. –
-          Bueno es el momento de despedirnos, buenas tardes señorita Neira.-
-          Buenas tardes amiga. –

Con un abrazo y un beso en la mejilla nos despedimos, de verdad quiero mucho a mi amiga.

Gracias por darme este espacio :3 te queiro mucho mucho <3

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