jueves, 31 de enero de 2013

Por fin he de respirar

¿Cómo sentirse viva otra vez, si entre tanta vid yo no soy un racimo de uvas? No soy manzano, ni cerezo, ni membrillo; no soy primula.
Al menos - solo por misericordia de Dios- podría ser maleza. Tan odiada como ella sola, pero con razón de ser...

- Si te lo contara de anónimo
concédeme el favor de defenderme
también en silencio
como una cobarde
aunque llena de remordimiento;
no creas que porque no soy prímula
tampoco soy ángel
-no descartemos caído-
al fin admitiendo que yo
soy una parte del demonio de todos
pero no tuyo
porque no quiero hacerte ese mal
que le hice a todos
siendo una irreverente niña
siendo únicamente yo...
Seré flor desde ahora
por si me quieres en tu jardín.

- Te quiero tan lleno de angustias
para poder consolarte en las noches frías,
te quiero tan lleno de palabras
para no tener que ensuciarte con las mías,
te quiero porque aunque te esté mintiendo,
confiarías en mí, pero no... me odiarías y por eso evito hacerlo.
¡Pero hay tantas cosas que no te puedo decir!
Y es precisamente porque te quiero, porque temo perder todo el aprecio que quizás - aunque sean delirios míos- tengas por mí.
Te quiero porque además, sigo pensando en ti.

martes, 22 de enero de 2013

Daniela

Daniela
tiene demasiada pena
me dijo a mí que escribiera por ella, que no quería echar a perder el teclado
pero yo no sé como interpretar lo que me dice
solo sé que está triste
que se siente decepcionada
por qué, por qué y no entiende
cuando intenta no ser egoísta
cuando intenta ser buena por primera vez
la tienen que molestar las lágrimas
y la corroe
la van deteriorando
para qué seguir, le digo
le paso un pañuelo, intento consolarla
pero parece que se está ahogando
ella misma apaga su luz
dice que no quiere brillar más
al fin y al cabo
lo importante sería dar calor
pero no la dejaron
cuántos no la dejaron!
no dejaron que siguiera
no puedo arreglar los problemas
ni los suyos
ni los de ellos
y llora de rabia más que de pena
es injusto
es totalmente injusto
sigue así y serás grande...
lo único que importa
son los demás
y Danielita sola se va enterrando
porque nadie la va a velar
si no ella misma
pobre ingenua
que sufre no porque esté mal el mundo
si no porque su mundo se volvió de cabeza

-


sábado, 12 de enero de 2013

Con-secuencia

Érase una vez un abrigo
que se deslizaba bajo nivel
llegaba más abajo del ombligo
y se veía a lo largo del mantel.
Érase una vez un nivel
Que se extendía por sobre un ombligo
iba por encima del mantel
y parecía ser lugar de abrigo.
Érase una vez un ombligo,
que coqueteaba con el borde del mantel,
no quería ser tapado por el abrigo
porque no lo veía a su nivel. 
Érase un vez un mantel,
rebelde, subversivo,
que se negó a obeceder
porque nunca quiso que lo hicieran cuadrillé
(tampoco cooperó con las rimas).

Nota del autor: Se me acabaron las balas, así que tuve que venderlo.

martes, 8 de enero de 2013

Pequeña Cafetería



-¡Que frío hace! –
-Cala hasta los huesos-
-¡¡Ewe tus rizos!!-
                Con la lluvia cayendo y el viento despeinándonos, caminábamos con mi amiga Daniela (alias Ewe) hacia una pequeña cafetería en el centro de Temuco. Ella me había contado que nunca había ido a una, por lo que decidimos ir a leer libros y disfrutar de nuestra mutua compañía.
-CAFÉ, CAFÉ, CAFÉ- dije con mucha emoción.
-LIBROS, LIBROS, LIBROS- Habló mi querida acompañante de cabellos rizados marrón oscuro, de tez clara, manos delicadas y unos lentes morados muy lindos que hacen juego con su cara.
                Reímos con soltura y entramos. El lugar estaba exquisitamente decorado con flores secas y cuadros sobrios que denotaban elegancia pero a la vez sencillez. Las paredes de cálida madera nos devolvieron el calor perdido afuera, y nos inundó de calma.
                Se nos acercó una mujer de unos 50 o 55 años que nos entregó la carta cuyas tapas eran de cuero negro con esquinas doradas.
-           Vale, ¡me compré otro libro de Carlos Ruiz Zafón! -
-          Que bueno Dani – de verdad me pone muy feliz verla cuando tiene un libro nuevo, aunque no lo demuestro, no quiere decir que no lo sienta. 
Esa niña, me sorprende como lee tanto, va a terminar sabiendo el secreto del mundo con  toda la cantidad de libros que ha pasado y pasará por sus manos.
-          ¿Qué va s a pedir?-
-          Un café capuccino y un trozo de torta-
-          Mmm que rico- le contesto- yo uno cortado y también torta.- 
Para cuando terminamos de comer, la lluvia había cesado, reposamos leyendo su nueva adquisición, la cuarta entrega de El cementerio de los libros olvidados, una que esperaba hace mucho.
Pasamos allí casi toda la tarde cuando eran ya las 19:30 decidimos irnos. La lluvia había comenzado de nuevo, los paraguas se volvieron a abrir y los cabellos se alborotaron. 
-          Me encantó la tarde de hoy, deberíamos repetirla-
-          Una sofisticada y agradable tarde señorita Zapata, un gusto. –
-          Bueno es el momento de despedirnos, buenas tardes señorita Neira.-
-          Buenas tardes amiga. –

Con un abrazo y un beso en la mejilla nos despedimos, de verdad quiero mucho a mi amiga.

Gracias por darme este espacio :3 te queiro mucho mucho <3

Albedrío

   Su vestido largo arrastraba con cada movimiento que hacía, sus pies ligeros y blancos le daban una gracia delicada y elegante que pocas tenían; todo esto acompañado por él.
   Alto, rubio, de expresión indefinible, se debatían en una competencia de miradas, la de ella de un sabroso marrón, la de él,  el curioso tono de la miel derretida.
   El baile era intenso, ninguno apartaba la vista buscando la soberanía.
   Pero ella tenía una técnica, su boca…
   De un rojo oscuro, cual vino,  llamó la atención de su acompañante que la miró con deleitable deseo. Se acercó.
   Dando un paso hacia atrás, ella arqueó su espalda evitando los labios de su cazador, sonrió con sorna. El solo se limitó a entrecerrar los ojos.
   La venganza venía, la giró para pegar su pecho a la espalda de ella, sopló sobre su cuello. El estremecimiento de ella fue suficiente para él.
   A lo lejos, desde el bosque, se oye el arrastrar del vestido negro como el ébano y la noche.
   La luna menguante coló su luz por el ventanal, ignorando lo que acontecería, de haberlo sabido, jamás hubiese mostrado su velo plateado.
   Él, dejándose llevar por la pasión, le quitó el vestido, ella con lentitud hizo desaparecer la chaqueta y le abrió la camisa, y con un beso cargado de ira, el cuchillo atravesó el pecho masculino manchando la nívea camisa. La mujer lloró de la amargura que vendría, pero su alma estaba calma.

   Podría por fin disfrutar de su albedrío.  

lunes, 7 de enero de 2013

Buenas noticias:

Hola! les traigo una buena noticia a todos los presentes:
Ayer mientras pernoctaba en internet, me tocó recibir una grata noticia que me alegró muchísimo, y esa notica, es que ahora tendré compañía nuevamente en este blog, una de mis amigas más queridas la cual escribirá bajo el pseudónimo de Vaire Voda (nombre nacido de una historia que hicimos en común).

Bienvenida :)

PD: ¿Debería yo volver a mi antiguo Nimue Brise?
 

Nacen, crecen, se reproducen, y siguen viviendo.

De pronto me doy cuenta que mi mente está llena de poemas.
Pero éstos poemas, se rebelan y se vuelven prosa, más legibles y contentos consigo mismos.
Pero esas ideas comunes, por muy defirentes que sean, se me mezclan todas unas con otras, en parejas, en tríos, en cuartetos, tan así que se me amotinan y luego aparecen en el orden que querien.
Para que finalmente, me confundan y todo termine con un no supe cómo empezar.
Al final están vaivs, viasv, asviv, avsiv, vavis, vivas. Y esa es la idea. Que fluyan.
Luego las palabras se suman y van cambiándose las letras, burlándose de mí y foenmantdo la entrapío que ya tenían mis ideas dispersas.
De pronto me doy ceunta que para que sean prosa, han de tener alguna coherencia más importante que solo los conectores: han de albergar una idea común.
Poco a poco lo voy manejando, pero cuesta forzarlas a que se queden tranquilas, porque va en contra de su naturaleza.

Contador por país