Por eso
si vamos a suicidarnos,
cuento con tu presencia y la mía.
cuento con tu presencia y la mía.
Cuando se piensa que las cosas ruedan,
uno mismo se ve girando.
No adjuntando sentimientos
sólo viendo lo constante.
sólo viendo lo constante.
Lo brusco de la continuidad que nos rodea, solo un murmullo de voces
penetrantes en nuestra percepción desprovista de sentido común. La
contrariedad puede ayudar, porque los gritos son enterrados por el silencio
de la incomprensión.
Y.. la oscuridad nos
lleva al camino del camino del camino del camino de aquél que nunca dejó de
girar.
Las horas van contrarias y el tiempo más joven.
Los intentos serán un inicio de despedida.
¡Tan insano! ¡Tan sentimentalista!
Tú no eres mi girasol.
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