El sueño viene,
como vienes tú.
Lento, silencioso,
demora y no avisa,
escucha y oye,
pero no se deja ver,
no se deja atrapar.
Pero me atrapa a mí,
me lleva consigo;
me hace creer,
imaginar que estoy,
pensar que soy,
sentir que somos
desengañarme al despertar...
Es suave,
¡y tan suave!
no deja rastros,
no permite errores;
no sé si estuve,
no sé si estarás.
Se encarcela en el olvido,
en el letargo;
y demora un día,
tarda un año;
se va pronto,
y no pierde su encanto...
Pero se aleja,
se aleja de mí,
se aleja de todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario