IMPORTANTE: esta historia no la hice yo, la hizo "Elisa" de este mismo blog. pero está sin internet por un tiempo, asi que yo la publicaré por ella. (yo la transcribi al pc, perdon si no entendi bien alguna parte e-e)
Todo está cerrado herméticamente. Afuera escucho la lluvia despedazar el suelo y hacer volar partículas diminutas de la tierra. Desde abajo escucho todo. Está muy oscuro y realmente no veo nada, pero me aferro a una pared para seguirla y encontrar el interruptor que dé la luz. ¿Las flores siempre tuvieron metamorfosis?
Recorro la habitación. Es bastante ancha y larga, nunca podré encontrar el interruptor. Decidida en que ya pasé por este sector de la pared, mi corazón empieza a latir cada vez más fuerte y más rápido. Desesperación; mi cara se vuelve inmediatamente fria y rígida.
Intento acercarme al centro de la habitación. La lluvia arrecia cada vez más fuerte, en el piso de arriba oigo voces. Mis gritos, desgarradamente guturales salen naturalmente por mi garganta.
Escucho el silencio, las voces se han callado, pero reanudan con la misma torpeza reciente. No sé dónde estoy! Ya he dado cuatro pasos cuidadosos hacia el centro, cuatro pasos que me han parecido eternos, ¿Qué clase de persona soy? Quisiera poder conocerme. Lentamente, en mi camino despistado, toco algo. Es robusto, no más alto que yo, no es una pared.
No reconozco nada con mi ciega vista, pero decidida ya, empiezo a tocar.
Lentamente mi mano sudorosa se levanta. Logra sentir una calidez. Retiro rápidamente. Lo que acabo de tocar es realmente cálido. Hago un segundo intento y mi mano permanece unos segundos. Es suave, es liso, es caliente, es un humano...
Asustada retrocedo todos los pasos que he dado, y sin pensarlo, me lanzo al suelo. Visiones en mis ojos, mi cabello sobre ellos, mis rodillas sobre mi cara. Con un leve movimiento me muevo, tiemblo.
Oigo un ruido. Mis dientes cada vez más apretados empiezan a temblar como mi cuerpo. ¿Por qué cuando tienes todo lo que quieres, no lo notas? ¿Por qué cuando pierdes todo lo que tienes, no lo notas? ¿Por qué cuando estas realmente sola, no lo notas?¿Qué pasa contigo?
Acurrucada en la pared siento nuevamente una calidez. esta vez ha cubierto mi espalda. Puedo sentir como sus brazos rodean mi tronco. "Te quiero" .
La primera vez que lo dijiste nunca la olvidaré. Mis recuerdos te tienen presente en mi cerebro cada segundo. Tu cabeza se acerca mucho a la mia. Mi movimiento y mi tembladez/temblación/temblamiento ((como les suene más bonito, creo que la maldita palabra no tienen una forma de escribirse en ese contexto)) se detienen lentamente. Reconozco tu olor en cualquier lugar. "te regalo este perfume para navidad".
Puedo sentir como tus piernas se flexionan junto con las mías, poniéndote en la posición fetal en la que estoy. Siento tu miedo ahora, pero el mio ha desaparecido. Me siento protegida aqui. ¿Acaso tú te has llevado mi miedo?
No sé como me pudiste encontrar en la oscuridad. Quiero que sepas que yo aun te quiero, Me giro y mi boca roza la tuya, puedo sentir tus pestañas en las mias. No tengas miedo, estuvimos los dos. Encerrados en este lugar oscuro. Sin saber que estabamos juntos.
Tu cuerpo se separa del mio, pero no sueltas ni un segundo mi mano. Me ayudas a levantarme, No me sueltes, no lo hagas.
Tu mano aprieto contra la mía. Tu calor ahora es para mi una guía (creo que dice eso, la verdad esta inentendible... quizas diga... pera (?)), no te perderé.
Empiezas a caminar, guiándome en la oscuridad. Ayer amaneció como en ningún otro día. Recuerdo pensar en ti, primero que en nadie. Recuerdo haber desayunado comiento contigo en mi mente. Recuerdo haber hecho mi rutina contigo en mi mente. Porfavor no me dejes ahora sola.
Seguimos en la oscuridad, caminando, y tropecé con algo duro. Lo suficiente como para saber que textura era. Se trataba de madera.
Me sueltas y tristemente vuelves a la oscuridad. ¿Por qué te vas ahora? ¿No podré despedirme por segunda vez? Entonces entendí qué es lo que realmente pasaba y te grité gracias, pero el sonido se perdió en el oscuro hoyo. No sé si lo habrás oido.
Luego comencé a subir las escaleras. Mi mano en el techo una puerta logró tocar. Giré la manilla y empujé hacia arriba. La luz apareció, no quise mirar adentro, sabiendo que no iba a encontrar nada, pero sé que ahora volviste a mi mente.
"¿Dónde has estado Andrea?" Oí la voz de Camila al cerrar aquella puerta, Su voz, fria, triste y melancólica, pareció no notar lo que estaba haciendo, o sus sentidos entraron justo al encuentro con el objeto. "No lo sé, ¿Por qué estás mojada?" Y vi que yo también lo estaba.
Camila de rodillas bajo un árbol intentaba buscarme con su mirada de ciega. Me acerqué a ella y sus ojos blancos que no veian nada se encontraron con los mios. "Yo también lo vi" dijo en un murmullo. La levanté y nos fuimos juntas caminando a encontrarnos con el curso.
Hola, he leido vuestras historias. Me gusta la variedad y que el proyecto sea compartido.
ResponderEliminarMe seguiré pasando,