domingo, 27 de junio de 2010

...Dos mil kilometros para madurar

Razones para hablar aún busco y no encuentro, razones para desahogarme y gritar aún no encuentro. Razones para volar hay muchas, razones para huir hay pocas. Razones para querer hay más de mil, razones para pensar que todo está mal hay sólo una. Razón para olvidar tengo tres, razones para respetarte y respetarme sólo una y razones para odiar a todos hay más de un millón (lo sé). Razones para pensar que todo lo que escribo es basura son más de dos mil. Razones con argumentos que te hagan pensar, sólo digo una - por mes -. Razones sin argumentos que te persuadan hay más de cien, Razones para escuchar música muy fuerte hay tan sólo una, razones para bajarle el volumen hay más de mil. Razones para escribir cartas hay sólo dos, razones para hablar en persona hay mas de cincuenta. Razones para pensar que soy optimista, cinco. Razones para pensar que soy pesimista, seis. Razones para discutir con alguien hay una, razones para disculparme con ese alguien hay más de veinte. Razones para disimular lo que siento hay más de treinta, razones por que no lo hago, no lo sé. Razones para decir la verdad, ninguna, razones para mentir, ninguna. Razón para sentarme a ver televisión hay cuatro. Razones para ponerme a escribir, más de doce. Razón para mejorar mi letra, más de un millón. Razón por que no lo hago, cero. Razón para descargar la discografía completa de Underoath más de cien. Razón para razonar, sólo una: intentar caminar...

jueves, 24 de junio de 2010

Tiempo...


Ni las aves, ni el viento,
se enteraron de cuando detuvimos el tiempo.

Unos cuántos árboles murmullaron nuestra historia, pero no fueron escuchados más que por nosotros mismos.

¿Cúando? ¿Cómo?

Los segundos dejaron de correr, nuestros ojos se encontraron en la oscuridad, y sólo iluminados por las estrellas, estuvimos felices después de que demostramos cuánto nos amabamos el uno al otro.

Nunca los vimos juntos...

Tus mejillas rosadas del cansacio de escapar, te hicieron ver más hermosa que nunca. Mi corazón palpitaba frénetico contra mi pecho.

Te amo.

El mundo era para los dos, pero algo nos demostró que el cielo era solo para uno.
Una persona por otra.


Quién fue?


Si tan solo hubiese sido en otro lugar,
otra época, otro momento..
Si tan sólo hubiese sido real,
todo sería tan distinto...


---------------------

PD: se podría decir que es una especie de Fan Fic, no se aplica a mi realidad xD

sábado, 19 de junio de 2010

Pienso y pienso en que estamos tan llenos de odio...

*Pienso y pienso en el día en que inventaron las pistolas imaginarias que se posaron sobre su cabeza e hicieron el sonido de “pum!” para destrozar su vida.
Pienso y pienso en el día en que conocí a miles de personas en un mismo lugar, en el que después se vacio por completo y mi corazón se vació con él.
Pienso y pienso en las miles de despedidas que dije, para no terminar el día mal con alguien, y poder seguir manteniendo mi corazón en equilibrio.
Pienso y pienso, cómo es que siempre te pregunto lo mismo? Cómo es que siempre respondes lo mismo? Nunca terminaremos este ciclo, verdad?
Pienso y pienso en que estamos tan llenos de odio ...tan llenos de nada...

*Es totalmente una metáfora o-o : reempezar*

viernes, 18 de junio de 2010

Mente Libre { Novela Corta }

Capitulo II-. Empezar de nuevo
II-
-Mil, dos mil, dos mil quinientos… con esto no me alcanza ni para el almuerzo. Necesito otro trabajo –pensó Eduardo, mientras una señora se sentó a su lado en el micro bus.- Si hablo con el pastor, quizás él me pueda conseguir un trabajo para poder ganar mas dinero, el entenderá mis razones.
Cuando paso por un pequeño templo que estaba en el recorrido del micro bus, se bajó. Entró en aquel lugar y oró. Para su sorpresa, ese lugar era uno de los templos del pastor que visitaba la casa de acogida en la que él estaba. El pastor se acercó a el, sin que se diera cuenta. Cuando hubo terminada su oración, giró y vio entre las sillas del escenario al pastor, que sentado lo vía orar.
-Tanto tiempo Eduardo que no lo veía!
-Hola pastor!, pero si sólo fue la semana pasada que nos vimos en la casa de la acogida
- Jajajá, Cierto, cierto… qué le trae por aquí, joven?-
-Tenia una necesidad de venir a este lugar, no se porqué… fue casi magnético. Tenía necesidad de hablar con usted también, pero no sabia que trabajaba en este templo.
-Bueno, este es uno de los tantos templos que fundamos hace poco, y yo no trabajo, sólo hago mi deber
Tuvieron la charla, Eduardo le contó su situación y su sed de aspirar a algo mejor. Él sabía que podía, lo sentía y lo lograría, como logró salir de aquella prisión imaginaria. Terminada la charla con el pastor, quien le prestó quince mil pesos para comprarse una tenida formal, salió hacia la calle. Mientras cruzaba a la calle del frente, vio en el paradero, a una mujer que lloraba.
-Señora, se encuentra… -se perdió nuevamente en la mirada de aquella mujer-
Aquella era la señora del bus, la mujer de los ojos verdes pardos, como olvidarse de ella, toda una dama
-Sí, sólo váyase… no querrá deprimirse con mi vida.
-Por favor míreme, venga, salgamos de aquí.
La mujer al ver el rostro de aquel hombre, lo reconoció en seguida.
-Usted!... yo la he visto antes, en… el bus! … -dijo mientras secaba sus lágrimas-
-Si, soy a quien se le olvido pagarle
-En serio? No le pague!? Que estúpida!... le pago ahora mismo – hizo un esfuerzo por meter su mano en el bolso, pero fue detenida enseguida por el hombre
-No se preocupe, su deuda esta saldada si viene conmigo a comer algo por ahí.
Fueron juntos al salchipapas más cercano “Bam-bam”, un lugar barato y con comida rápida excelente, uno de los más conocidos del lugar. Cuando llegaron, las mesas, las sillas, las peruanas que atendían, todo tal y cual como cuando se fue a la cárcel. Todo tal cual como cuando estaba en su adicción.
-Ahora dígame, por qué lloraba?
-No creo que le interese mi vida de perro
-Pero como dice!, si le contara mi vida, sabría realmente que soy un pobre vagabundo en la vida.
-Esta bien… el otro día cuando estaba en el bus, venia desde la cárcel. Me dieron al fin mí libertad. Asesiné a mi pareja. –se produjo un silencio incómodo, Eduardo la miraba con atención- pero fue en defensa propia! Nadie entendió eso! Nadie nunca me escuchó! Todos dijeron que yo era la peor esposa del mundo, la peor mujer. Todos le comían sus cuentos a ese infeliz, a ese maldito infeliz, que lo único que hacia si no estaba en su oficina o en la casa, era emborracharse en las noches en alguna casa de putas. Pero esa noche, él llego más ebrio que nunca. Me golpeó, y cuando vio a mi hija Adriana, se lanzó sobre ella para tratar de violarla por segunda vez. Subió las escaleras. Adriana que estaba en la parte superior de estas, salió corriendo hacia su habitación, en ese entonces tenia diez y siete años. Yo, desesperada no iba a soportar que algo así sucediera de nuevo en mi casa, corrí hacia el, luego de haber ido a la cocina por un cuchillo. Ya había entrado a la pieza de la niña, tenía los pantalones abajo… ella lloraba en un rincón. – Detuvo su narración, para poder respirar profundo- Cuando me vio entrar, se lanzó sobre mí. Intentó tomar el cuchillo que tenía en mis manos. Pero no pudo, porque este salió disparado y cayó sobre la cama. “Adriana! sal de aquí!” grité, pero era imposible, estaba en shock. Yo no sabía qué hacer. Como el estaba tan borracho, intenté correr hacia la cama, el también lo hizo, pero tropezó con sus pantalones y cayó al suelo. Tomé una sabana, y lo amarré, pero el muy desgraciado logró salir y me intentó golpear contra la ventana de la pieza. No pude esquivarlo, y los vidrios se rompieron. Tomé uno de esos vidrios, y lo pasé por su cara. Ensangrentado y lleno de furia intentó empujarme de nuevo, para botarme a través de la ventana con los vidrios rotos. Pero no pudo, cuando intentó hacer el movimiento de empujarme, yo tomé el cuchillo, y al acercarse a mí se lo enterré en su pecho. La sangre empezó a mancharme la ropa. Adriana, se acercó a mí, me abrazó y me pidió perdón por haber ocasionado todo esto. Hasta el día de hoy, piensa que es su culpa, que todo fue su error, pobre niña. Después de un rato, frente a la casa llegó una patrulla policial, los vecinos habían escuchado todo, como era de costumbre. Inspeccionaron lo ocurrido, y enseguida llamaron a una ambulancia, pero era demasiado tarde, Rolando ya estaba muerto. –Hizo una pausa breve, Eduardo comía con lentitud, y la miraba fijo a los ojos.- Me arrestaron condicionalmente, pero después, en el juicio, me encerraron tres años por asesinato con armas blancas. Yo no supe que hacer, no supe que pasaría con mi vida… no supe que pasaría con la Adriana. No supe nada. Nadie me defendió tampoco, no supe que decir… se excusaban en que él no portaba armas, que era un buen hombre. Todos le creían cuando estaba vivo, era uno de los jefes de los supermercado mas importantes de la región, por eso todos estaban a su favor. Cuando estaba con sus amigos, era todo un caballero, pero al llegar a casa era una pesadilla –no pudo soportar más el dolor, y se quebró, sus lágrimas mojaron su cara y se derramaron hasta llegar a su cuello.
-Por Dios, lamento mucho lo ocurrido –dijo después de un momento Eduardo, quien conmovido detuvo su almuerzo. Sentía en su corazón como le afectaba la narración de su interlocutora
-No te preocupes, ahora estoy mejor –decía, mientras se secaba algunas lágrimas
-Dime, con quién estuvo tu hija los tres años en que estuviste en la cárcel?
-Ella… está con un hombre de treinta años, ni siquiera sé si esa es su verdadera edad, ya no puedo confiar en ella… - empezaron nuevamente los sollozos- todo por mi culpa, mi ausencia… soy un desastre como madre… nunca debí haber tenido hijos, lo único que hago es llevar todo a la miseria. –y se quebró nuevamente.
Eduardo se acercó a ella y la besó en la cabeza. Ese es el precio, marcar la vida, arruinarla. Le dijo que al fin y al cabo, asesinato o no, ella había hecho lo correcto en salvar a su hija, que era probable que aquel hombre volviera otro día y se vengara nuevamente, que la policía no hacía nada con aquellos casos, que hay muchos hombres más que siempre vuelven y golpean a sus mujeres y ellos no hacen nada. “Lo que pasó con ella después, no es en parte tu culpa. Se suponía que el gobierno se debía encargar de Adriana, qué pudiste haber hecho tú mientras estabas en la cárcel? Tranquila…” le dijo mientras ella lloraba en su pecho.
-El gobierno se encargó de ella, pero al cumplir los diez y ocho años la dejaron libre. –se pausó unos minutos- No se supone que deba contar estas cosas y menos llorar en desconocidos, aún no sé su nombre.
-Me llamo Eduardo Nalvarino, y usted?
-Miranda Rodríguez, gracias por estar aquí.
-Gracias por mostrarme otro camino –dijo, mientras en su corazón empezaba a arder una llama de fuego, Miranda había entrado en su vida.


-

jueves, 10 de junio de 2010

Todo lo que puedas dar

IMPORTANTE: esta historia no la hice yo, la hizo "Elisa" de este mismo blog. pero está sin internet por un tiempo, asi que yo la publicaré por ella. (yo la transcribi al pc, perdon si no entendi bien alguna parte e-e)

Todo está cerrado herméticamente. Afuera escucho la lluvia despedazar el suelo y hacer volar partículas diminutas de la tierra. Desde abajo escucho todo. Está muy oscuro y realmente no veo nada, pero me aferro a una pared para seguirla y encontrar el interruptor que dé la luz. ¿Las flores siempre tuvieron metamorfosis?
Recorro la habitación. Es bastante ancha y larga, nunca podré encontrar el interruptor. Decidida en que ya pasé por este sector de la pared, mi corazón empieza a latir cada vez más fuerte y más rápido. Desesperación; mi cara se vuelve inmediatamente fria y rígida.
Intento acercarme al centro de la habitación. La lluvia arrecia cada vez más fuerte, en el piso de arriba oigo voces. Mis gritos, desgarradamente guturales salen naturalmente por mi garganta.
Escucho el silencio, las voces se han callado, pero reanudan con la misma torpeza reciente. No sé dónde estoy! Ya he dado cuatro pasos cuidadosos hacia el centro, cuatro pasos que me han parecido eternos, ¿Qué clase de persona soy? Quisiera poder conocerme. Lentamente, en mi camino despistado, toco algo. Es robusto, no más alto que yo, no es una pared.
No reconozco nada con mi ciega vista, pero decidida ya, empiezo a tocar.
Lentamente mi mano sudorosa se levanta. Logra sentir una calidez. Retiro rápidamente. Lo que acabo de tocar es realmente cálido. Hago un segundo intento y mi mano permanece unos segundos. Es suave, es liso, es caliente, es un humano...
Asustada retrocedo todos los pasos que he dado, y sin pensarlo, me lanzo al suelo. Visiones en mis ojos, mi cabello sobre ellos, mis rodillas sobre mi cara. Con un leve movimiento me muevo, tiemblo.
Oigo un ruido. Mis dientes cada vez más apretados empiezan a temblar como mi cuerpo. ¿Por qué cuando tienes todo lo que quieres, no lo notas? ¿Por qué cuando pierdes todo lo que tienes, no lo notas? ¿Por qué cuando estas realmente sola, no lo notas?¿Qué pasa contigo?
Acurrucada en la pared siento nuevamente una calidez. esta vez ha cubierto mi espalda. Puedo sentir como sus brazos rodean mi tronco. "Te quiero" .
La primera vez que lo dijiste nunca la olvidaré. Mis recuerdos te tienen presente en mi cerebro cada segundo. Tu cabeza se acerca mucho a la mia. Mi movimiento y mi tembladez/temblación/temblamiento ((como les suene más bonito, creo que la maldita palabra no tienen una forma de escribirse en ese contexto)) se detienen lentamente. Reconozco tu olor en cualquier lugar. "te regalo este perfume para navidad".
Puedo sentir como tus piernas se flexionan junto con las mías, poniéndote en la posición fetal en la que estoy. Siento tu miedo ahora, pero el mio ha desaparecido. Me siento protegida aqui. ¿Acaso tú te has llevado mi miedo?
No sé como me pudiste encontrar en la oscuridad. Quiero que sepas que yo aun te quiero, Me giro y mi boca roza la tuya, puedo sentir tus pestañas en las mias. No tengas miedo, estuvimos los dos. Encerrados en este lugar oscuro. Sin saber que estabamos juntos.
Tu cuerpo se separa del mio, pero no sueltas ni un segundo mi mano. Me ayudas a levantarme, No me sueltes, no lo hagas.
Tu mano aprieto contra la mía. Tu calor ahora es para mi una guía (creo que dice eso, la verdad esta inentendible... quizas diga... pera (?)), no te perderé.
Empiezas a caminar, guiándome en la oscuridad. Ayer amaneció como en ningún otro día. Recuerdo pensar en ti, primero que en nadie. Recuerdo haber desayunado comiento contigo en mi mente. Recuerdo haber hecho mi rutina contigo en mi mente. Porfavor no me dejes ahora sola.
Seguimos en la oscuridad, caminando, y tropecé con algo duro. Lo suficiente como para saber que textura era. Se trataba de madera.
Me sueltas y tristemente vuelves a la oscuridad. ¿Por qué te vas ahora? ¿No podré despedirme por segunda vez? Entonces entendí qué es lo que realmente pasaba y te grité gracias, pero el sonido se perdió en el oscuro hoyo. No sé si lo habrás oido.
Luego comencé a subir las escaleras. Mi mano en el techo una puerta logró tocar. Giré la manilla y empujé hacia arriba. La luz apareció, no quise mirar adentro, sabiendo que no iba a encontrar nada, pero sé que ahora volviste a mi mente.
"¿Dónde has estado Andrea?" Oí la voz de Camila al cerrar aquella puerta, Su voz, fria, triste y melancólica, pareció no notar lo que estaba haciendo, o sus sentidos entraron justo al encuentro con el objeto. "No lo sé, ¿Por qué estás mojada?" Y vi que yo también lo estaba.
Camila de rodillas bajo un árbol intentaba buscarme con su mirada de ciega. Me acerqué a ella y sus ojos blancos que no veian nada se encontraron con los mios. "Yo también lo vi" dijo en un murmullo. La levanté y nos fuimos juntas caminando a encontrarnos con el curso.

martes, 8 de junio de 2010

No es necesario pensar tanto

Redacta las flores como surgen en el campo
Una y otra vez, una sobre las otras
Como se ilumina la pradera la hermosa hierba abunda
Memorias de tristes sueños en mi cabeza
Me hacen pensar que es lo que realmente quiero
Me incitan a navegar en el mar de la batalla
No hay nada mejor que la calma
Sólo quiero enorgullecer mi cerebro
Redactando las flores como surgen en el campo
Cada paso de su metamorfosis es un gran cambio
Abundan los sentimientos verdes
Vuelve la locura a su anécdota inicial,
De donde vienen todas esas flores
Un encuentro en la ribera de mi río, de tu río, de nuestro río
Es demasiado tarde y tú estás en frente
No es necesario que busques más, aquí estoy yo
Y cruzando te he de encontrar
Redacto las flores como surgen en el campo
La hierba alta allí esta, mi corazón sobre el tuyo
Te dice cuanto te quiero y cuanto desearía entre nosotros
Verte cada día en el nuevo surgir de las flores
Pero esta vez al redactarlas, te sorprendes una maravilla
Al ver qué es lo que realmente pasa
No hay nada diferente entre las flores y tu casa
Si yo soy una flor, tú serás mi casa

lunes, 7 de junio de 2010

Tierra llamando a personas!



Querido/as y estimados/as lectores/as (hamsters tambien):



Ya llevamos un tiempo haciendo entradas en el blog y haciendo publicidad, pero aveces no se nota su paso por el blog, ¿entonces qué hacer?
Por favor, les pedimos que voten en futuras encuestas, pongan "divertido-guay-interesante" si les parece y/o comenten los post que les gusten . Recuerden, UN BLOG SE ALIMENTA DE COMENTARIOS!

Poner una opción con un clic no es mucho pedir y no cuesta absolutamente nada, y no es por fama o algo así, pero es un lindo gesto saber que alguien nos lee.

A bientôt!



¿Cómo comentar?

Esto es muy fácil. Lo que tienen que hacer es ir al encabezado de la entrada donde dice Comentarios, luego abajo de la entrada sale un espacio para agregar nuestro comentario.
Seleccionamos "anónimo" (ponemos nuestro nombre en el comentario) o "nombre url"
y ya está!

domingo, 6 de junio de 2010

Ahí porque sí.

1. No hay esquinas en una pieza sin paredes.
no hay sombras donde no hay luz
donde no hay algo que la bloquee...

¿Estás ahí? ¿Por qué?

2. Construida de opuestos.
no me atraen...
ni los parecidos ni los diferentes
ni transparentes ni dulces
ni salados ni alegres.

3. Gracias, pero no me haces feliz
gracias pero no puedo, pero no te quiero
pero NO!
gracias por nada!!

4. Más que fingir una sonrisa, mejor te enajenas.
nunca encontraras los repuestos.
... pero no me referia a eso...
porque demonios me esfuerzo?
que es lo que vale la pena de aqui?
donde están todos???
y porque no estoy ahí...

5. Y el que rompe siempre es mal.
pero nunca importa para ayudarlo a cambiar... obligarlo a pagar.
él sabe que es suficiente...
pero sigue.
porque ademas de ser su consecuencia...
es su causa, es su cicatriz.
y es su pasado...
y probablemente...

6. siempre es un gran día.
pero, siempre lo llenas hasta arriba?...

7 no te odio por eso.
te odio por...

Mente Libre { Novela Corta }

La siguiente historia es ficticia, y se reserva sus derechos de autor. Fue escrita antes de la lectura de el libro de Carlos Cauhtémoc "Juventud En Éxtasis" :3.


-Perdón mamá, perdón... perdóname por favor… perdóname –le suplicaba mientras sus brazos apretaban el cuerpo de esa mujer que lloraba sobre su cabeza- perdóname, yo nunca quise dañarte--Tranquila hija, tranquila… lo que pasó, ya pasó. Ahora nada de eso importa, solo importamos tú y yo en este mundo. Tranquila… -lo había planeado durante todo el camino en el bus.


Capitulo II-. Empezar de nuevo
I-
-¿Por qué llegas a estas hora de la noche? ¡Ya hablamos sobre esto!, vete de mi casa ahora mismo!... entiéndelo!! Vete! Estás borracho! –Asustada, lo agarró de la chaqueta y trató de acercarlo hasta la puerta, su aliento apestaba más que nunca, estaba vez estaba más borracho de lo común-
-A ver Negra, qué te pasa! –le gritó, zafándose bruscamente de la mujer- esta es mi casa!
-No Rolando, esta no es más tu casa! Desde que atentaste contra nosotras, contra tu propia hija, ya no lo es más! … sabes que no puedes volver! Vete! Vete!
-A ver, acércate un poquito más –le dijo, insinuándose a la mujer- por qué no descansamos un poquito y hablamos esto con mas calma, tengo unas botellitas en la mochila -trató de besarla, pero ella, instintivamente, le dio una cachetada.- No negra!, esto no te lo paso!
Tomó a la mujer de un brazo, y la lanzó contra el suelo.
En el segundo piso, Adriana descansaba en su cama, abstraída de todo el bullicio y desorden que estaba sucediendo en el primer piso de su casa. Sus sueños se llenaban de fantasías, sin imaginar que lo que vendría después, sería uno de los traumas que la marcarían en su vida, una de las cosas por las que nunca se podría perdonar, sin ser su culpa
Empezó a pisotearla, a golpearla. Sacó la botella que traía en su mochila e intentó reventársela en la cabeza, pero ella viendo lo que sucedería giro rápidamente hacia un lado. Trató de quitarle la botella, pero Rolando era mucho más fuerte que ella, este rompió la botella contra la pared, el liquido escurrió por toda la muralla, el sonido fue suficiente para despertar a la pequeña niña de trece años, quien asustada, se asomó por las escaleras al ver que sucedía. Cuando llegó al barandal, el hombre la vio. Asustada Miranda, temiendo por la seguridad de su hija corrió tras el hombre.
-Mamá! Mamá!! Despierta, ya es sábado -escuchó la suave voz de su hija- Te traje el desayuno.
-Ah? Qué... qué hora es?
-Muy tarde, come
Fue lo último que dijo su hija antes de desaparecer por las escaleras.
Cuando ya estuvo en pie, empezó a inspeccionar la casa. Estaba muy bonita, y tenía mucha curiosidad: remodelación de la casa en la parte externa y adornos muy elegantes en el interior. Qué estaba pasando? Quién podía sustentar todo eso?
-Adriana, hija... dónde estás?
-Acá! – se escuchó una voz en el jardín delantero, Adriana regaba las flores con la calma de una ama de casa, que cumple su rutina diaria
-Hija, tengo mucha curiosidad, qué has estado haciendo estos últimos tres años? Te he extrañado muchísimo, no sabes cuánto, tengo mucha pena además por haberte abandonado. Quisiera recompensarte todo el tiempo que hemos perdido como familia, solas las dos
-Bueno… sí, sobre eso, ya no seremos más las dos… aquí… -dijo, sin tomarle mayor importancia a las demás palabras de su madre.
Miranda la quedó viendo un buen rato, sin decir nada --Disculpa, explícate bien- dijo al fin, con voz grave y tono asustado
- Tú me abandonaste! Qué más podía hacer? No me iba a quedar sola por el resto de la eternidad… tenia un vacío muy grande, y… Sebastián... Nos conocíamos desde antes de lo ocurrido aquí, descubrimos que ambos éramos el uno para el otro, él se encargó de limpiar mi pasado, mientras tú estabas en la cárcel pudriéndote como una rata
Adriana mencionaba esas palabras, con la misma calma que regaba las plantas, parecía no tomarle importancia a lo que podría estar pensando su madre en ese momento.
- A ver, mírame a los ojos cuando me hables, lo que estás diciendo es que, ahora vives con un hombre? En mi casa? Sin pedirme autorización? Ni siquiera me visitaste en la cárcel durante los años que estuve!, y dices que yo te abandone. (qué clase de familia estoy construyendo –pensó )
-Mamá… perdóname, he cometido muchos errores en mi vida, pero no creo que este haya sido un error, Sebastián es un buen hombre, cuando llegue lo sabrás, acéptalo mamá, ya no puedes hacer nada.
Miranda, quedó en estado de shock. No podía creer lo que estaba escuchando, Adriana, de 21 años, vivía ya con un hombre, en su casa, del cual no sabía nada. Cómo pudo pasar esto? A pesar de toda la culpa que sentía, por haberla abandonado y dejarla sin más nada que una casa, y dinero para un año de mercadería, no era posible que su hija haya sido tan irresponsable, no ella, no Adriana, una chica con excelentes notas, excelente persona… esto no podía estar pasando. -Qué hice, qué hice -se preguntaba en una amargura tan grande, que sus ojos lo reflejaban todo, pero Adriana nunca la miró directo a estos, nunca lo notó-
-cuánto llevan juntos? Cuántos años tiene?
- Bueno, llevamos un año juntos. Tú entraste a esa pocilga y yo me uní con él a las semanas siguientes de haber salido del internado. Ya llevábamos algo desde antes, pero no era nada serio. Y esa unión nos llevó a vivir juntos -Adriana seguía regando las plantas. Su madre enfurecida, tomó la regadera y la lanzó lejos impidiendo a Adriana que terminara de hablar –
-Cuántos años tiene?
- Bueno, tú sabes que el amor no es perfecto y que…
-Cuántos años tiene, Adriana!
-trei.. treinta años… –mentía, sabia perfectamente que Sebastián, el próximo mes cumpliría treinta y cinco, y que había terminado el instituto hace unos años atrás-.
Miranda, desesperada, lo único que supo hacer, fue entrar en la casa, coger dinero de una mesa que estaba en la entrada y salió de la casa. Adriana llorando, le preguntó a donde iba, por qué escapaba? … que lo que pasaba entre ella y su novio era totalmente normal que no había nada de malo, pero Miranda hizo como si no hubiera escuchada nada, tomó el primer micro bus que pasó y se fue de ese lugar.













viernes, 4 de junio de 2010

Volar

El pasto estaba levemente humedecido cuando se recostó sobre él.
Sin importarle, volvió a admirar el cielo como lo hacía cada día antes del atardecer, cuando el sol aun estaba radiante y las nubes no lo escondían; como siempre, hermoso. Pero aún así, no se comparaba con la pequeña avecilla que cruzó volando unos metros de su cabeza. Más hermosa aún.
Muchas veces cuando observaba a los pájaros que volaban por sobre el parque, se preguntó que sería ser uno de ellos; cómo se sentiría viajar y ser libre, pero sobre todo, volar. ¿Daría miedo la primera vez? ¿Cómo batir las alas? ¿Cómo aterrizar? Pero dejó de seguirse preguntando lo que suponía nunca iba a saber.
Sueños, solo sueños se dijo a sí misma, pero no podía evitar pensar lo mismo una y otra vez cada vez que una nueva oportunidad se presentaba.
Cerró los ojos un momento, para descansar un poco su agotada mente e imaginó todas las cosas imposibles que alguna vez quiso hacer.
Cuando volvió a abrirlos, se sintió más liviana de lo que se había sentido en mucho tiempo y eso arregló su estado de ánimo.
Extrañamente, un impulso la hizo levantar sus brazos, y en lugar de ellos, vio un par de alas a sus lados, de un color blanco que parecía brillar más que el sol. Sin pensarlo, batió las alas y comenzó a elevarse y montones de emociones la embargaron: alegría, miedo, extrañeza y gozo, todo al mismo tiempo.
Sintió el viento sobre su pelo, y la adrenalina hizo que el viaje fuese mejor de lo que esperaba. ¡Cuánto tiempo había intentado imaginar este momento y cuán equivocada estaba! ¡Qué poca justicia le había hecho a la experiencia de volar! Nada podía comparársele, absolutamente nada.


No supo cuántas horas estuvo volando, ni cuántas ciudades pasó en el trayecto, pero no se sentía ni un poquito cansada.
Unas cuántas avionetas la vieron, pero siguió de largo. Lo único que la distrajo, fueron las voces de hombres de un globo aerostático cercano, y al mirar vio cómo le tomaban fotos una y otra vez. No podía culparlos, porque ella también amaba sus alas.
El idioma que hablaban, en un principio fue muy difícil de interpretar, pero la exclamación de una ronca voz la hizo estremecerse al comprender que lo entendía.

“¿Volar? ¿Cómo puede ella volar?”.

Puedo porque soy un pájaro, ¿no lo ves?, pensó en contestar.

Las exclamaciones persistieron otra vez “¡Ella es humana! ¡Humana!”

¿Humana?

¿No puedes ver mis alas? Los humanos no tienen alas, pensó sintiéndose exasperada; pero algo en las palabras que aquel había dicho hicieron que dudara y mirase a su costado, dónde solo pudo observar unos débiles brazos en un intento de aleteo.

En ese momento, comenzó a caer.

¡No!

Intentó salvarse, intento aletear otra vez, pero sus brazos no causaban el mismo efecto de sus alas. El tiempo se había acabado. La distancia en que estaba ella del suelo disminuía más y más.
Comprendió que moriría, que ella nunca debería haber deseado ser otra especie, y lo había pagado caro. Pero el precio parecía demasiado alto.
Reconoció el lugar en el que caería, el parque donde le gustaba quedarse a pensar.
Cerró los ojos y se despidió de si misma y de aquellos que conocía en su mente.

---------------------

Cuando abrió los ojos, vio como el atardecer estaba comenzando. Se sentó en el pasto ya seco y se le pasó el poco sueño que le quedaba.

Ahora ya sabía lo que era volar.

martes, 1 de junio de 2010

patos de mar

alguna vez esperaste sin saber que...
y tu paracaidas se rompió?

y si entro y vuelvo a entrar
cuando veré el exterior?

puerta, puerta
piedra muerta
pierda y gane algo.
mirada fija...
perdida, y donde está?
y sola y dificil
y artificial...
puerta, puerta... donde demonios está?

crei que no podia esperar lo inesperado...
crei que era lógico...
y entonces...

que viene ahora?
mejor llamemos a los patos.
mis horribles patos de mar.
yo los uso, tu los usas.
¿pero quién los va a amar? ...

puerta, puerta
piedra muerta.
pierda y gane, equilibrio final.
gaste y pagaste, y ya está.
es simple!
aqui tiene su pato de mar.
...
¿a dónde vas?...

Contador por país