Por qué has de estar tan enojada, cuando la boca es tuya y también el cielo que miran tus ojos. Por qué has de oír con ira y responder con fuego, por qué, por qué. Agótate, impaciencia: agótame contigo, ahora no soporto la pretensión, ni el egoísmo, ni la soberbia y soy, sólo soy. Y aún siendo, la vorágine de odio y nada más, carezco y creo padecer de las ganas de perdonar, de dejar ir, y el defecto inconsciente de no ser capaz, de abrazar el azufre y de abrazarte, aunque sea pérfida sombra de lo que no quiero. Pero sé con certeza, que ya no quiero engañar a nadie.
sábado, 10 de diciembre de 2016
sábado, 3 de septiembre de 2016
As you wish
Voy a fingir, por un segundo, que no me importa: que lo olvidé.
Sin embargo, es sólo un segundo, porque más que eso, no puedo.
No puedo.
lunes, 11 de julio de 2016
Niña dulce
Niña dulce, niña amarga, nunca es día ilustre ni demasiado pulcro para malgastar el tiempo en latidos inocuos, en pensamientos cálidos y en vísperas de amor. La vida pasa, ¿y cuándo has de descubrir que es triste, si nunca ignoras las ensoñaciones? Hoy no duermas, hoy no; hay que enseñarte a ser forraje o ser hiedra, porque ya acabaron los besos de la primavera y de su hastío nos ha dejado el invierno, sin opción ni caricias más profundas que la lluvia. Hoy no duermas, niña dulce, pedazo triste de cielo, porque tus ojos aún atentos deben cerrarse solamente para contemplar dolores, para centrarse en las variaciones del tiempo, las tonalidades grises, pasteles, frías y resueltas que protagoniza tu esmero por seguir despierta.
Y en esta dicha, cláusula del desconsuelo, permaneces niña amarga hasta que cada latido no duela, que cada pestañeo no contenga lamentos.
Y en esta dicha, cláusula del desconsuelo, permaneces niña amarga hasta que cada latido no duela, que cada pestañeo no contenga lamentos.
jueves, 21 de abril de 2016
Tercera
Firma el nombre al reverso de cada carta, escucha el silencio que rellena el buzón y luego interrúmpelo, lentamente por la entrada frontal. Bordes suaves y vírgenes, sello de propiedad y nombre completo, rut, dirección. Te has hecho partícipe completamente del momento.
El papel es blanco, tomas el lápiz, trazas una línea, escribes una letra, escribes la segunda, escribes la tercera. El sello marca que es tuyo, que tú has compartido la desdicha y el placer de recibirlo y de tener que contestarlo. El contenido es irrelevante: siempre será el mismo, sólo que con distinto nombre cada vez que lo escribas.
Abre el sobre y descubre qué hay adentro. Antes de que los bordes se cierren. ¿Se cierran solos, tal vez?
Introdúcelo en el buzón. Déjalo caer.
Lentamente.
Hazlo real.
El papel es blanco, tomas el lápiz, trazas una línea, escribes una letra, escribes la segunda, escribes la tercera. El sello marca que es tuyo, que tú has compartido la desdicha y el placer de recibirlo y de tener que contestarlo. El contenido es irrelevante: siempre será el mismo, sólo que con distinto nombre cada vez que lo escribas.
Abre el sobre y descubre qué hay adentro. Antes de que los bordes se cierren. ¿Se cierran solos, tal vez?
Introdúcelo en el buzón. Déjalo caer.
Lentamente.
Hazlo real.
Segunda
Cuando comienzas el ciclo de andar de translúcida y prepotente, no acabas jamás de entenderlo, de sentirlo, ni de dejarlo fluir. No tiene por qué ser razonable, no tiene por qué ser leído por otras personas. Eres tú y tus sentimientos, tú y tus estadías, tú y tus consecuencias que corroen y que no quieren ser más inflamables que tu espíritu. Simplemente déjalo ir, no te detengas, porque la presión pronto deja tu cuerpo y es ahí cuando de verdad, de verdad, eres libre.Y aunque no quieras serlo eres libre, de hacer lo que quieras, de las mentiras, de la vista ciega que ofrecen tus ojos. Un panorama que aterra y que desalienta si eres niña dulce o adulta incapaz; el panorama tierno de sentarse y no hacer nada para que el mundo te guíe y tus ojos más que nada, se pierdan lejos donde no puedan ser encontrados.
Ahora no estoy siendo parte de nada, ni de mi misma, Simplemente cierro los ojos y escribo y no sé qué escribo, carencias del alma, supongo. Falta de afecto, falta de emotividad, falta de miseria. Puras razones artificiales que no dicto yo, estoy segura que no. Pero si no soy yo. ¿quién? El fantasma los libros, el corazón atado de un león rugiente, la búsqueda. La eterna búsqueda. Yo no y me lavo las manos por ello.
Ahora no estoy siendo parte de nada, ni de mi misma, Simplemente cierro los ojos y escribo y no sé qué escribo, carencias del alma, supongo. Falta de afecto, falta de emotividad, falta de miseria. Puras razones artificiales que no dicto yo, estoy segura que no. Pero si no soy yo. ¿quién? El fantasma los libros, el corazón atado de un león rugiente, la búsqueda. La eterna búsqueda. Yo no y me lavo las manos por ello.
Primera
Hazlo fácil para mí y olvídalo.
No éramos ni fuimos lo suficientemente estables. No lo seremos jamás.
Pregúntate si podemos vivir de esta manera. Pregúntate si eso es vivir.
(Hazme olvidar en primer lugar.
En segundo lugar, que corran lejos; ellos, no tú.
Si te alejas me quedo sola,
y es el problema diario que menos me gusta).
No éramos ni fuimos lo suficientemente estables. No lo seremos jamás.
Pregúntate si podemos vivir de esta manera. Pregúntate si eso es vivir.
(Hazme olvidar en primer lugar.
En segundo lugar, que corran lejos; ellos, no tú.
Si te alejas me quedo sola,
y es el problema diario que menos me gusta).
miércoles, 9 de marzo de 2016
Detrás de escena
Una vez, dentro del universo, es difícil extrapolarse y transmutar en algo distinto. Sigues siendo lo mismo cada vez que la escena cierra el telón y vuelves a aparecer en el escenario, con la misma escenografía, el mismo juego pobre de luces. Y te preguntas qué será del futuro, qué va a ser de tus sueños, qué va a ser de esa promesa, qué va a ser de todas las promesas. Sin embargo, el mismo guión arrugado y las butacas vacías, excepto una. Alguien que ha estado mirando todas las funciones, que se interpoló en el universo, que no se ha fijado en la escenografía.
Y te preguntas que hace ahí siendo cómplice del abandono, en qué promesas cree para resolver así su tiempo, por qué no deja de sonreír y de escudriñarte, qué busca en ti cuando eres nada más que un títere bajo todo ese perfil de arte. Pero luego, dejas de preguntarte porque ya no importa el significado de aquella aparición, más bien importa la aparición misma. Lo que significa la sonrisa.
Importa la compañía.
Y te preguntas que hace ahí siendo cómplice del abandono, en qué promesas cree para resolver así su tiempo, por qué no deja de sonreír y de escudriñarte, qué busca en ti cuando eres nada más que un títere bajo todo ese perfil de arte. Pero luego, dejas de preguntarte porque ya no importa el significado de aquella aparición, más bien importa la aparición misma. Lo que significa la sonrisa.
Importa la compañía.
viernes, 4 de marzo de 2016
My blood runs red but my body feels so cold
Cuán rota o cuán triste, no importa, no importa, me alejo y me escondo porque no puedo sacármelo, porque necesito que me consuma y que me acaricien todas las manos, que me recuerden todas las calles, que llueva por sobre todos y en mí más veces la desdicha que me corroe y que no puedo, no puedo compartir contigo. Porque no quiero que entiendas con qué necesidad te busqué y te busco, no quiero te entiendas de qué forma habría de quitarte de mis abismos, solo... solo es preferir que te mantengas ciego ante mí, ciego ante mis egoísmos. ¿Y cómo te alejo ahora, si cada parte de mí está hiriéndose mientras se aferra... cada parte de mí hiriéndose...
cada uno de ellos tan lejos...
cómo te alejo ahora, si es tanto lo que necesito?
cada uno de ellos tan lejos...
cómo te alejo ahora, si es tanto lo que necesito?
martes, 2 de febrero de 2016
18 de Septiembre
Entonces era,y con su andar frívolo recorrió aquella calle desde abajo, mirando en cuanto a su altura se lo permitía y en cuanto a su egocentrismo, unas tantas más. Y se limitó a estar quieto, a sopesar el aire, a mantener la respiración intacta y los ojos de universo sin parpadear, sin dar señales de estar despierto cuando yo lo miraba atenta a sus movimientos. Pero ignoraba todo cuando estaba allí incluyendo el césped que le incomodaba al tacto. Ignoraba todo excepto su presencia.
Noté entonces que tenía ojos para ella y no para el público pendiente, que tenía ojos para ella y no para el cielo enorme y limpio que anunciaba la llegada de la primavera; que tenía ojos que comprendían que una vez la dejara ir, ella no iba a volver jamás a pesar de que cada día era distinta.
Fueron largos los minutos y el gato no se inmutó. Solo nos fuimos.
Noté entonces que tenía ojos para ella y no para el público pendiente, que tenía ojos para ella y no para el cielo enorme y limpio que anunciaba la llegada de la primavera; que tenía ojos que comprendían que una vez la dejara ir, ella no iba a volver jamás a pesar de que cada día era distinta.
Fueron largos los minutos y el gato no se inmutó. Solo nos fuimos.
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