Cuando se siente la imperiosa necesidad de darle vueltas a una situación, es difícil negarse a resolverla, a darle más vueltas o simplemente relatarla de la manera en que resulte aún más complicada de entender. Absolutamente todos sabemos que esa situación y las ideas que surgen con ella seguirán rotando por varios minutos aún después de explicarla como si fuera una gotera mental que reaparece, y reaparece, y reaparece... y sin percatarse de ello, un día se olvida como si todo el tiempo que se hace molesto se esfumara y llegara por fin, a ningún lugar en específico. Pero nada ocurre así de fácil, porque el proceso es tan tedioso que en el presente pensar en otra cosa es luchar en vano.
Ah, pero si los demás entendieran que no es materialismo, que no es el gusto de tener los objetos en la mano ni poseer más de lo que se necesita, que no es la infelicidad curable que se opaca con la vida de otras personas, más bien un desarreglo entre lo que se puede y lo que no, entre la oportunidad de estirar los brazos y obtener lo que se quiere, sin la gratuidad, solo el éxito, comprenderían que la frustración es muy distinta y tal vez las comparaciones serían otras.
Ah, pero si también los demás entendieran que no es posesión, que no es el gusto de tener a las personas comiendo de la mano ni obtener beneficios por cada amistad nueva, que no es el hecho en sí de controlar a quien se le otorga confianza y más bien es la preocupación y el compromiso de entregar lo mejor de sí a quien también lo ha hecho, no habría necesidad de celos ni de disgustos por las mismas razones que inducen la frustración para querer más y más. Pero así se siente.
Lamentablemente, una cosa cubre a la otra y al final se terminan confundiendo ambas situaciones que contribuyen entre sí. Se confabulan y persisten en que todo va a salir bien de la forma en que llegue a ocurrir. El otro asunto que resulta lamentable, es la ausencia de intención al comunicarlo, porque las intenciones se van lejos cuando no se puede pensar en nada más que ser autómata y frívola, cuando en realidad lo único que se necesita no se puede decir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario