El siguiente poema no es mio, pertenece a mi abuela Mercedes Vidal Aguilera, una artista en todos los sentidos. Espero lo disfruten tanto como yo.
Tameche, te agradezco por heredarme tus manos de artista, de escritora.
A mi Madre
Dios puso en tu cuerpo
gracia de juncos al viento
talle de blanco nardo
gacela suave al pasar
Tus pies grácil y fino
parecían a veces
que quisieran volar
Era tu risa un canto
de amor, aves en vuelo
meciéndose en el tiempo
que tan luego se va
Había tanta belleza
unidad en tu cuerpo y alma
brillante estrella del alba
nacida en cada mañana
Vienes a mi memoria
cada día que amanece
mi cuerpo se estremece
y te quisiera tocar
Loca desvaría es mi tristeza
perdona madre mía
me siento sola, no me dejes
en este caminar.
Mercedes Vidal Aguilera
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