Un alma que se me aparece en tiendas
Batallas y amenazas de contiendas,
Edición piadosa de un momento,
Escaleras polvorientas de cualquier rubro
Que van y recorren río abajo
Los caminos impávidos de Julio,
Aún cortados al azar,
Abandono recíproco de un cambio.
Sin previa tarde de viernes
En vista de mucho co-razón,
Rodeadas de garzas y de mares
Se encuentra una obcecación inexacta,
Amarillo que cae evidente
Agarrándose al cristal
Sin encerrarse en sombrías vanidades.
Pero Judy... Judy siempre es ella. ¿Quién la va a cambiar, tan inocente, tan... tan Judy?
No serás tú quien la cambie, Jerusa, sigue sonriendo.
Evita perder.
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