lunes, 29 de octubre de 2012

Hey

Estamos aquí, uno frente al otro, respirando a medio tiempo y aún así mirando a la nada, que se expande lentamente y nos va alcanzando, cada vez más cerca. Creo que también, observando con sigilo el aire, se puede distinguir y escuchar el silencio llenando la gran habitación, como inundándola poco a poco y tratando de escurrirse por las puertas estrechas y rendijas imposibles de las ventanas cerradas. Puede que hasta incluso, tenga un color que no le pertenece, o bien, puede que sean imaginaciones mías y que realmente, sea un silencio común y corriente como cualquier otro, demasiado casual, incómodo, ambos dos mirando a la nada y al mismo tiempo, observando los ojos ajenos.
Seguramente no decimos nada, porque no tenemos que decir. Sabemos, aunque tengamos las dudas, que no es necesario hacerlo. Cada uno comprende que solo entenderlo es primordial y el resto viene por añadidura, entenderlo y nada más. Estar allí, entenderlo, respirar. Respirar juntos. Y aún así, no decir nada.

 Por cortesía lo saludé con un "hey" y bajé la mirada. Me respondió que no era tiempo aún, que no correspondía.

  - Hoy conocí a la mujer más maravillosa del universo, mamá. 
- ¿Te ama? 
- No creo... 
- ¿Entonces cómo puedes decir que es maravillosa, si no lo hace? 
- Ya lo hará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contador por país