Todo brilla cuando te miro. Cuando veo tus ojos y me dices que soy alguien especial para ti. Cuando me haces notar que tu cariño está conmigo y que tus ojos me están viendo sólo a mi, y que tu boca se está riendo conmigo, de mis formas de ser graciosa y de mis formas de decirte te quiero.
Eres tan linda, tan tierna, que desearía que nunca el universo se fijara en ti, pues en ese caso, moriríamos todos de la explosión de gozo que el universo sufriría con tan sólo observarte una vez, pues eres hermosa. Mi forma egoísta de ver la vida, de ver tu esplendor.
Eres como una fruta dulce, jugosa, como aquella fruta que me llena tan sólo con su forma de serlo. Nunca probaré una fruta como la más rica y jugosa que probé. Las frutas son únicas, únicas como ellas solas, como tú sola y nunca habrá alguien que me recuerde a ti en todo mi camino, sólo serás tú cuando niña, y tú cuando adulta.
En ese lugar, en ese momento, mi corazón se elevó diez metros. Intenté encontrar los motivos necesarios para regresar, no quería descender. Fui tan feliz, tan feliz que despegué mil veces de la tierra, pero nunca volví. Fui tan feliz, tan feliz que cuando viste mis ojos estaban regándose con lágrimas que eran minúsculas, que sólo yo conozco, porque nadie más quiere saber que existen. Son esas lágrimas que vienen del fondo de mi alma y que cantan con alegría invisible y privada. Mi secreta forma de llorar, que algún día te mostraré, que algún día tú sola notarás, porque serás la única que la conocerá y la única que sé que la quiere conocer. Seamos amigas por siempre, inseparables, te parece? Así, cuando todo haya terminado, y nos tengamos que enfrentar solas a la vida, las dos estaremos tomadas del brazo, como hermanas que somos. Nuestra misión será difícil, tendremos que rescatar toda una generación pasada, porque aunque Dios guardará a todos, nos guardará a nosotros, y en especial a ti, para ser la salvación de sus vidas. Tendremos que mostrarles a otros que no están solos, que ahí permaneceremos junto a ellos. Mostrarles que el tiempo nos ha enseñado bien y que las cadenas se pueden romper.
No estarán solos cuando el momento llegue, ahí estarás tú para enseñarles, ahí estaré yo para apoyarte. Juntas, como cuando se quiso armar mi viaje para verte nacer y crecer. Juntas, como cuando salimos a recorrer las calles y a reírnos de las situaciones que sólo a los niños pequeños como tú, y a adolescentes como yo, hacen reír.
juntas, sólo como una Elisa y una tía Yeyi pueden estar c:
Que tierna! Me encantó. Se nota como quieres a la Elisa y me gusta como lo representas escribiendo.
ResponderEliminarMandale saludos si es que me recuerda.
Obvio que se acuerda de ti c: en la foto que tenemos de el dia del alumno, del año pasado siempre dice: ewe! paula! sele! tia yeyi! y no se como nos encuentra! xD
ResponderEliminarel poema de mi niña linda....
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