Oh,
querido,
estuve buscándote.
Buscaba tus huidas frías
la curva suave de tus besos
buscaba la osadía de tu pelo
y el desafío de tu mirada.
Oh, cariño,
ignoras cuánto tiempo.
Pregúntale a mis manos
pregúntale a mis labios
todavía no hay carisma
que se compare al de tu ojos.
Vida mía,
¿querrías saber cuánto?
Ojalá yo supiera distinguirlo
entre el insomnio y la confusión
de creer que estabas cerca
de pensar que te tenía lejos.
Te busqué y aquí estás,
pero todo se ha vuelto diferente
ya no me resultas un misterio,
ya no estás cambiando día a día.
Oh, querido,
me gustaría seguir buscándote.
Podría encontrar los momentos
de los que me enamoré una vez,
pero no eres el mismo
y ya nada será igual.
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