Creo saber por qué y en qué momento ocurre la perfecta
sincronización en que nuestras miradas se cruzan. Y se siente bien. Se siente
bien cuando no las esquivo, porque no puedo evitar pensar que estoy
profundamente equivocada.
¿No es normal querer que alguien te quiera y
confundirme por esto mismo? Eso es a lo que me estoy abriendo ahora y a lo que
no tengo miedo, si no que siento ignorancia, sin embargo, lo anhelo y me siento
irremediablemente feliz cuando creo que estoy en lo cierto. Soñar tampoco es malo.
Ilusionarse… con justa medida.
Tampoco sé en realidad si eso es lo que sucede. Veamos… no
sé interpretar señales. No sé cuándo saber que tengo el interés de otra
persona, pero cuando me miras estoy casi segura. Casi, casi. Segurísima.
Insegura.
A veces preferiría que ya no lo hicieras más. Mejor deja de
hacerlo. O mejor te olvido yo.