domingo, 26 de agosto de 2012

Divagación en vilo, de gritos y lápices de tinta

Perdón, pero necesitaba de esa dosis tremenda que es la liberación, ya que ahora mismo no existe otro modo aparte de este. La música, el baile, los dibujos y el conversar de han extinguido para mí; son fantasmas, simplemente, porque murieron y tengo recuerdos planos y tan vagos... Menos mal que dijiste, Daniela, y mira que el blog pone tu nombre con la línea de error abajo, porque quizá no te llamas así cuando terminaste por cambiarte el nombre mil veces y tu original se olvidó. Qué más da, je ne sais pas y no me importa ni el más mínimo segundo porque le haré caso a Shakespeare y su enunciado de las rosas que nunca leí y que tampoco me pude aprender con la memoria fija. Es sólo un mal momento, Daniela, tenés que entender. Durará poco como todo aquello que fluye, aunque sea eterno acaba por ser terriblemente diferente y es en efecto, una pérdida más que nada. Sí, podés reírte de ti... mirá que con acento argentino suena más bonito.
Es tarde, Danielita, ándate a dormir porquenosequé y no traje los lentes y léeme los premios de rifa; tanto que te quiero, mamá, y tan mal que te trato porque te tengo una envidia tremenda y soy una malagradecida de los mil demonios... te quiero, te quiero, no me dejes aunque te grite y deje sorda y triste, nunca quise portarme así contigo...
Come-on & s'ilvousplâit, un lamento no te hará más feliz para nada, pero así evitas el pensamiento de dormir  y las otras barbaries que piensas en todo el idioma diferente que se te cruce por delante... miedo al insomnio, sí, y miedo al futuro que siempre creíste soñar... si podías visualizar algo, no se iba a cumplir y ya no se van a cumplir esas cosas jamás, por algo las imaginas, ¿o no? Qué pena y qué miseria te van a envolver si no las podés imaginar, Vivi, la inerte y nunca nombrada Vivi, la solitaria Vivi y las falsas amigas que nunca le compartió Daniela y por eso nunca se enteró de la verdad... hasta el día de hoy cree que todos son buenos y se entristece ante las malas noticias por ser así de obsoleta.
Y vete a decir que me morí de celos, es sólo un mal momento y ergo nada.
Miente, miente, sigue mintiendo y no, no confíes en mí porque ni yo lo hago.
Otro día.
Es el té, querido, siempre ha sido el té y está mal que lo confundas con amor y el tiritar de mis manos con la emoción... con los descubrimientos yo fallo y cuando sea capaz de responder todas tu preguntas, hasta las más absurdas  e incongruentes, estoy segura de que parto.
Otro día.
Mirá de las tonterías que te ponés a divagar. Vacío, sin contenido; algún día te va a pasar la cuenta. No tenés más karma para pagar y ahí (sí, más y y y y y si si tú él yo) sigue el juego, más piezas en un tablero inconcebible y onírico.
¡Él, él, él! Siempre va pasos más adelante de mí...
Tanta paciencia que me tenés y no sé que quieres, que esperas, si yo estoy vacía, no sé...
Otro día.
Que explote, que arda con sus pasiones.
Que explote al fin y al cabo, porque es la única forma de terminar con cualquier cosa vulnerable a arder.
Otro día.
Ya ves que eres influenciable. Y tanto así, tan profundamente, que eres un modelo casi perfecto de lo que quieres imitar, por no decir clon. Basta de eufemismos y cosas raras, entiende de una vez que el océano dorado, la brisa que extiende o el control de sus lamentos no eres tú. A ti te pasaron un lápiz, el conocimiento de las letras y tu hiciste tanto caos como se te dio la gana... Mal, mal, pésimo. Y tan, tan ridícula con el lapicito rosado escribiendo en la micro, con los minutos contados en que pierdes más tiempo intentando leer la hora que adivinándola por sobre el nácar y sus indicadores, viajando de anhelo en anhelo para que en la noche no puedas dormir.
No se obtiene nada con esconder, decide si quieres ser verdadera. Es el primer paso para ser real.

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