Una vez escuche un cuento,
que se compuso en la melodía de un arpa.
Una princesa, un sueño, una búsqueda del amor;
un héroe, una fortaleza, y una luna alentándole.
Una pelea, una esperanza que se elevaba al cielo,
y unas manos tocando para los dioses.
Un secreto entre los dos.
Y así se escuchó su historia,
las estrellas cubriendo sus almas,
dos corazones que sentían el sonido de un arpa.
Un castillo, un dragón y un reino,
el terror en alguien y en nadie,
un llanto roto de esperar junto a la cama,
y un presentimiento de que era la hora.
Una muestra de afecto en un pañuelo.
Y así se escuchó su historia,
las estrellas cubriendo sus almas,
dos corazones que sentían el sonido de un arpa.
Un nombre desconocido,
un error que se revindicó,
una canción llegando a su final feliz
y unas manos tocando para los dioses.
El día y la noche siendo uno para siempre.
Y así se escuchó su historia,
las estrellas cubriendo sus almas,
dos personajes que escuchaban como yo tocaba el arpa.
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