sábado, 8 de enero de 2011

Un ramo de flores

Esperó toda la tarde el llamado del teléfono.
A las diez de la noche, oscureciendo y con frío, finalmente se dió por vencida.
Se bajó del columpio y comenzó a caminar hacia su hogar, con las dudas llenando su mente, ahogándola con habitual sentimiento de locura que la rondaba de forma constante al estar sola. Después de todo, no podía decir con precisión si había sido real o no. Su mente le había fallado muchas veces con anterioridad.
Sintió algunos pasos detrás de ella, y su cuerpo reaccionó acelerándose, aunque siguió tranquila por unas cuantas cuadras más. Luego, volvió a escuchar las pisadas otra vez. Corrió.
Cuando corría resbaló en el pasto mojado.
Las llaves se le cayeron.
Se torció un tobillo.
Quería llorar de rabia y de frustación, pero no lo hizo confiando en que no valía la pena en estos momentos sentir pena por ella misma.
Se puso de pie, y recorrió lo que faltaba para llegar.
No encontró sus llaves, pero no fue necesario. La puerta estaba abierta, y las luces encendidas. Y en la mesa, un florero con orquídeas amarillas.
Sonrió.

2 comentarios:

  1. wow!! está muy hermoso *-* me gustó mucho, sabes... en varias partes me identifiqué un poco, aunque no sea el mismo caso, no sea a veces la misma situación-espacio, pero genralmente me pasa el sentimiento... los sentimientos

    ResponderEliminar
  2. me gustó el cuento!!!! o como le diga charlotte

    ResponderEliminar

Contador por país