Desde mucho tiempo atrás me doy cuenta que no vale la pena nada de lo que hago.
No sé para que me caliento la cabeza pensando en que decir, que palabra irá mejor, que puede pensar la gente y los problemas que puedo obtener. ¡A nadie le importa! ¿Qué problema mío le podría afectar a alguien? Ninguno, lo cual me parece totalmente injusto.
Muy injusto. Quizá demasiado.
Es probable que esté irrevocablemente equivocada respecto a mi pensamiento, pero es lo que yo creo, y lo que otros piensen ya no importa más. Yo que me esfuerzo, que intento hacerlo bien, que escucho y comprendo muchas cosas (entre ellas que no soy perfecta), pero todo eso parece ser en vano.
Nadie se detiene a mirarme dos veces, ni a conversar conmigo más de una vez, y ya las coincidencias son demasiadas. La mayoría ni siquiera se acordaría de mi cumpleaños si no fuese por cierta red social. Y las palabras de perdón, solo son creibles con muy poquisimas personas.
Nadie tiene obligaciones conmigo, pero siendo yo igual que los demás, haciendo lo mismo, por eso me parece injusto. Lo que si haré respecto a esto, es que seré egoísta desde aquí en adelante.
Me desahogué.. Chao.
No hay comentarios:
Publicar un comentario