vos qué estás aquí
con la conciencia limpia
de haber querido tanto
de haber querido siempre
vos qué seguro ignoras
todas las veces que
lloro hasta que se me seca
la razón, el corazón y el olvido
vos qué pensás que todo está bien
y por eso
te decidís a no hablarme un día
y a dejarme así, desprotegida
vos qué no entendés
lo mucho que me hieres
y yo que no entiendo
que no es tu culpa,
que no es tu culpa,
que no es tu culpa.
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