Hoy verás a través de mi boca
las dulces grietas
que yo misma he dirigido
a través de martillos de sal.
Hoy verás a través de una ventana
que el sol sale más tarde
y aún así
sigue siendo invierno.
¿A quién engañas?
No soy la única culpable.
Hoy verás que mis manos siguen ásperas...
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