domingo, 8 de diciembre de 2013

Para una amiga

Me pregunto si cada vez que te miras en el espejo en las mañanas, piensas exactamente lo mismo que yo: "hoy habrá luz en mis ojos". Me pregunto si tú también te habrás dado cuenta lo similar de la historia que ahora estamos viviendo, porque la expresión del otro día, sin exagerar, fue de complicidad y querías decirme algo, que yo no sabía si responder.
¿Te habrás dado cuenta o no era aquello? Temor, ansias, el mundo se nos escapa, qué se yo; perdemos un pedacito de corazón al afirmar algo que no queremos que ocurra aunque lo aceptemos, aunque pongamos todo de nuestra parte en amar sin entenderlo.
¡También te causó pánico! Y era un suceso tan normal, amiga... el árbol en que nos refugiamos de pronto apartaba su sombra y esa luz que proyectábamos se mezclaba con el resto... y nos volvimos tan pequeñas que para hacer una persona completa tuvimos que buscarnos. ¿Qué pensabas tú cuando abriste tus ojos de esa manera tan sorpresiva, mientras yo hacía el esfuerzo sobrehumano de no pensar? ¿Refugiarte en las letras? No se podía, no se podía...
Si no te has dado cuenta no sería novedad, pero no sabes lo alegre que sería darme cuenta de que alguien sí me entiende, aunque nunca hable contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contador por país