sábado, 8 de enero de 2011

Un ramo de flores

Esperó toda la tarde el llamado del teléfono.
A las diez de la noche, oscureciendo y con frío, finalmente se dió por vencida.
Se bajó del columpio y comenzó a caminar hacia su hogar, con las dudas llenando su mente, ahogándola con habitual sentimiento de locura que la rondaba de forma constante al estar sola. Después de todo, no podía decir con precisión si había sido real o no. Su mente le había fallado muchas veces con anterioridad.
Sintió algunos pasos detrás de ella, y su cuerpo reaccionó acelerándose, aunque siguió tranquila por unas cuantas cuadras más. Luego, volvió a escuchar las pisadas otra vez. Corrió.
Cuando corría resbaló en el pasto mojado.
Las llaves se le cayeron.
Se torció un tobillo.
Quería llorar de rabia y de frustación, pero no lo hizo confiando en que no valía la pena en estos momentos sentir pena por ella misma.
Se puso de pie, y recorrió lo que faltaba para llegar.
No encontró sus llaves, pero no fue necesario. La puerta estaba abierta, y las luces encendidas. Y en la mesa, un florero con orquídeas amarillas.
Sonrió.

viernes, 7 de enero de 2011

Hola y adiós

Un día avanzamos dos pasos,
al otro retrocedemos tres sin pensarlo,
sin recordar como llegamos hasta aquí.
Caminamos alredor de nuestros satélites,
y todo el mundo parece decir lo mismo:
Hola, ¿crees que caimos muy bajo?
Esto es lo que nos hicimos,
así construimos nuestra historia.
Nos vemos a través de la calle,
somos sólo dos desconocidos.
¿Reconocerías mi voz si te saludara?
¿Reconocería yo la tuya?
La conexión en el aire se irá,
y cuando yo grite tu nombre,
sólo pensaremos, ¿por qué?..
a pesar que dijimos no importa,
aquí estamos bien,
desde nuestros lados nos entendemos.
Y volveremos a nuestros satélites,
recorriendo la órbita que olvidamos,
dejando atrás nuestras caidas.
No diremos hola, si no adiós,
será un lindo recuerdo..

Contador por país