la única solidez del diálogo
que fluye sinérgico, inentendible
y tiene sus matices
corre desde lo dulce y cálido
hasta la nieve que entra al hogar
y a mí esa contradicción tan propia
me mantiene siempre atenta
¿podré llegar a ti, algún día?
¿podrías llegar a mí,
sin romper el camino?
Siento que he perdonado todo
y perdido todo
aún antes de que fuésemos
y sigo esperando que seamos
algo así como ligero,
algo así como simple,
algo así como nunca ha sido