sábado, 5 de octubre de 2019

Preludio

Todo mi vida he estado,
o siempre quise,
quizá nunca estuve
tratando de pertenecer a algo,
o a alguien,
porque la mitad de mí
nunca ha estado presente.
Y con el tiempo he ido encontrándome
por partes, enterrada
en aquellos lugares en que pensaron
nunca vería de nuevo
nunca sentiría de nuevo
tal vez con inocencia.
Mi corazón todavía no lo encuentro
y es culpa mía:
nunca lo cuidé.
De él nacía mi vida
y yo pensé
que la mejor forma de cuidarlo
de mí misma, de mi insatisfacción
era ponerlo
en manos de terceros.
Ahora estoy flotando y no respiro.
Hoy estuve hundiéndome,
mañana habré perdido del todo
quién sabe qué.
Eso siento.
Tal vez sólo es un preludio
de todo lo que tendré que tocar
una vez mis pies alcancen tierra
o siga en la profundidad de mar,
o del tener que perdonarme,
o del tener que perdonar a otros.
Si cierro los ojos
una vez más
me acostumbraré
y volverá todo a su lugar.





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