Sobre los sentimientos, corrijo mi escrito anterior y vislumbro el siguiente, que dice así:
Sobre los sentimientos he de decir dos cosas importantes e imposibles: una dirección la guío yo, otra la señala mi mano de derecha. La dirección que es mía y preciso, no necesariamente correcta, avanza o al menos, quiere ir hacia adelante. El índice de mi diestra apunta al cielo, tenazmente, y no se ha movido de su posición en años, a pesar de que Orión nunca se ha dado por aludido.