martes, 7 de enero de 2014

Eterno jueves

No, hoy no me tomará más de unos minutos; voy a poder esta vez, tranquila, después vas a volver a retomar los cuadernos y a olvidar las cosas que no importan. Hoy no me tomará más que un suspiro.
Me pregunto si toda esa ansiedad que siento tiene alguna relación con esto... con dirigirte palabras, con dejarme guiar lenta y caótica por lo que todavía me atormenta, con esperar todavía las respuestas qué sé que no van a llegar jamás, pero ¿cómo evitarlo, si cada día que pasa sigue siendo una búsqueda incesante, un eterno jueves?  ¿cómo acertar en las determinaciones, si mi voluntad es débil y me traiciona? ... la profundidad de mis pensamientos es cada vez más falsa y me he perdido en el desquite y en las maniobras de tener una memoria más frágil y ya no sé, no sé como reaccionar frente a todo lo que se acerca. La decepción me ha dejado muda, peligrando, me ha quitado toda la confianza que tengo en mí misma; pero el ánimo y el optimismo de pensar que tal vez algún día, tú leas y pienses acerca de todo, es lo que realmente no me ha dejado dormir. ¿Podría ser todo se silencie, de una vez por todas?





Contador por país